El asesinato cobarde de 16 compatriotas en la localidad de Vizcatán del Ene, en el Vraem, es uno de los peores ataques terroristas que ha sufrido el Perú desde el regreso a la democracia. Nos ha recordado, una vez más, que hay graves problemas que el país arrastra a pesar de los años. Que, a solo cientos de kilómetros de Lima, hay localidades tomadas por el narcotráfico y la violencia.