Las organizaciones ambientales y los expertos en ecología pueden ayudar a los países que comparten la Amazonía en la búsqueda de soluciones tecnológicas al dilema entre productividad y ecología; y los “opinadores” deberían analizar a los depredadores de la naturaleza en base a sus intereses económicos y no por ideología, como lo demuestra un ranking de la encuesta Datosmacro.com de 2016: China, el más contaminante, seguido por Estados Unidos, India, Rusia, Japón, Alemania, Irán, Corea del Sur y Brasil de los tiempos de Dilma.