La Liga 1, venida a menos, devaluada indudablemente, ha tenido la desventura de haber iniciado el torneo más irregular en la historia de la primera división peruana: suspensión de las primeras dos fechas, inicio del torneo con los cotejos de la tercera jornada, seis walkover de nueve partidos, encuentros que no son televisados debido a la medida cautelar impuesta por la propia FPF (la misma que decía que la justicia ordinaria casi tenía prohibido interferir en el fútbol), torneo que sigue jugándose con clubes impares, con equipos a los que les dan y les quitan las licencias para jugar. Incluso, este fin de semana, hubo más de lo mismo, ya que los encuentros siguen sin ser televisados. Por otro lado, el Indecopi, que protege los derechos del consumidor, ya inició investigación por presunta publicidad engañosa en torno a la transmisión de los partidos de la Liga 1.