Algo parecido ocurrió en Ecuador que luego de la dolarización mantuvo su banco central que entre sus principales funciones están: administrar el sistema de pagos, invertir las reservas de libre disponibilidad, y controlar la cantidad de dinero de la economía, utilizando para ello el encaje bancario. Como resultado, los bancos centrales aún sin capacidad de emitir moneda cumplen un importante rol en la política económica de los países y en el funcionamiento de sus economías. No tendría sentido cerrar el BCRA aún en un contexto de plena dolarización como propone Milei. Podría intentar trasladar estas funciones a otra institución, pero no sería lo óptimo.