En Indecopi se está dando proceso a una denuncia absurda. Algunas clínicas veterinarias de San Borja están demandando a la municipalidad para que cierre su servicio veterinario comunal porque les malogra el negocio. Sí, es más o menos como que la Clínica Delgado (miren los números de esa clínica, son una maravilla) demande al Estado para que cierre el policlínico de Essalud de Angamos porque, como es más barato, la gente se le va para allá. Aún no hay una decisión tomada, cierto, pero el solo hecho de que haya sido admitida una demanda en ese sentido –insisto, ridícula– dice bastante de cómo percibe la realidad dicho tribunal. El argumento de los demandantes dice más o menos así: “Como no es una función de la municipalidad dar ese servicio, debe cerrarlo porque constituye competencia desleal”.