En el ínterin se pone en la criba a quienes no son santo de la devoción de esta institución. Pero, ¡oh, sorpresa!, como en los sainetes, la condena de la inmoralidad se vuelve relativa. Apareció otro grupo, de derecha esta vez, que consiguió los mismos audios y comenzamos a escuchar que personas encumbradas moralmente no lo son tanto. Ahora todos somos sospechosos e inmorales. El vocal supremo suspendido César Hinostroza no es el único, faltan más audios del otro bando.