Esa posición preministerial de Mendoza podría explicar las disputas que, según relata Enrique Castillo en su reciente columna en Gestión, han dividido en dos al gabinete ministerial. Por un lado, la facción del ministro de Economía, que cree que no enfrentamos una segunda ola, sino un rebrote manejable que no requiere sacrificar más la economía. Por el otro, la facción de Pilar Mazzetti, que argumenta que la situación requiere de medidas más severas para que no volvamos al colapso hospitalario, la falta de oxígeno y a los cientos de muertes por día. Como ven, nuevamente la falsa dicotomía entre economía y salud.