PUBLICIDAD
EL HOMBRE DEL TIEMPO

El gran terremoto que le esperaría a la costa central

"Un evento como el de 1746, si tiene la orientación adecuada, podría inundar el litoral bajo de la capital, incluido parte del aeropuerto internacional".

Imagen
terremoto abraham levy
Columna por Abraham Levy. (Foto: Difusión)
Fecha actualización:
21/06/2025 - 07:10
Escucha esta nota

Una vez más, un fuerte sismo en la capital ha suscitado una exacerbada respuesta mediática y en redes sociales. La misma que ha venido acompañada de las impactantes escenas de la caída de tierra y piedras a lo largo de los acantilados de la Costa Verde de nuestra capital.

Hoy, prácticamente todos los limeños tienen un teléfono móvil y una red social adosada, lo que permite que cualquier evento se viralice en segundos.

Yo viví el terremoto del 3 de octubre de 1974. Entonces la Costa Verde era más verde, pues aún los chorrillos del acantilado caían al barranco. Por eso, los distritos llevan esos nombres. Me llamó la atención como miraflorino, al alcanzar la calle que en ese entonces era el malecón, ver la bahía sur de Lima sin mar. El océano se había retirado y llegaba el tsunami correspondiente. Según el Servicio Geológico de los EE.UU., ese terremoto fue un 7.6 a solo 13 kilómetros de profundidad y a unos 60 kilómetros de distancia de La Punta, exactamente detrás de la isla San Lorenzo. Comparativamente, los grandes terremotos sentidos en Lima en las últimas décadas en o sobre 8.0 de magnitud son los de 1940 (8.2), 1966 (8.1) y 2007 (8.0). Según esa misma data, solo un terremoto en Perú está entre los 20 mayores de la historia moderna: el de Arequipa de 2001 con 8.4 de magnitud.

Cierto es que, cuando uno revisa la densidad de sismos frente a lo largo de la costa peruana, se visibiliza una menor cantidad de sismos frente a la costa central. Este es el punto de partida del que se vale nuestra institución tutelar en geofísica para recordarnos a los limeños que lo que sucedió en octubre de 1746, cuando un fortísimo terremoto y posterior tsunami destruyeron El Callao y Lima, es algo que debemos todos saber. El reciente sismo de 6.1 de magnitud y sus correspondientes réplicas deben servir no solamente para los videos y la prensa alarmista, sino además para instruir a la población de la historia sísmica y los riesgos que ella nos recuerda.  

Un evento como el de 1746, si tiene la orientación adecuada, podría inundar el litoral bajo de la capital, incluido parte del aeropuerto internacional. La isla de San Lorenzo protege el Callao en función de la ubicación del epicentro. Los riesgos constructivos son difíciles de analizar, pero fáciles de imaginar.

No sabemos predecir temblores o terremotos. Podemos advertirlos antes mediante tecnología. Lamentablemente, el Sistema de Alerta de Sismos Peruano, SASPE, que nos ofrecieron aún no está operacional. Nos han ofrecido pruebas para septiembre de este año. Veremos. Es muy necesario.  

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD