Decíamos en la columna del 11 de abril, que el diario de dolor es clave para individualizar el tratamiento del paciente. Que un paciente con menos de 15 días de dolor al mes debe recibir un tratamiento preventivo con topiramato, betabloqueadores por mencionar algunos de los clásicos o podemos prescribir los nuevos medicamentos para la migraña como los anticuerpos monoclonales o los gepants, que son específicos para migraña.
Ahora bien, continuando con el registro de dolor, cuando el número de días de dolor al mes sobrepasa los 15 días y este patrón se repite por más de tres meses, entonces el paciente presenta por definición migraña crónica. En este caso, son otras las medicinas que debemos usar. Por ejemplo, una que fue aprobada hace algunos años por la FDA es la Toxina Botulínica. Esta es específica para la prevención de la migraña crónica. Muy efectiva, se aplica cada tres meses en 31 puntos de la cabeza y es bastante bien tolerada por los pacientes. La Toxina Botulínica no está indicada en la migraña episódica.
No todas las medicinas son para todos los tipos de migraña y es por eso por lo que debemos, primero, saber qué tipo de migraña presenta el paciente y segundo, cuál será la estrategia de tratamiento para controlar sus dolores.
Muchas veces nos damos cuenta en este diario de dolor que el paciente está usando muchos analgésicos para controlar sus crisis. Hoy sabemos que, si un paciente toma más de 10 tabletas al mes de ergotamina, analgésicos combinados, triptanes o 15 tabletas de paracetamol o de un antiinflamatorio no esteroideo, por más de tres meses, es la medicina la que está causando el problema. A este fenómeno se le denomina Cefalea por Abuso de Medicación (CAM) y para tratarlo se debe necesariamente descontinuar las medicinas que la causan; de lo contrario, ningún tratamiento preventivo será efectivo.
Regresando al diario de dolor, una vez iniciado el tratamiento, el diario nos servirá para hacerle seguimiento al patrón de dolor y saber si estamos en el camino correcto. Si logramos disminuir la frecuencia de los días de dolor o no, la intensidad y duración del dolor en un 50% en el mes, estamos en el camino correcto. En caso de que no lo logremos en los primeros meses, pues podremos hacer un ajuste de dosis o asociar un segundo medicamento preventivo. Para ello, el Diario de Dolor es nuestro aliado.
En conclusión, hoy el Diario de Dolor es clave para evaluar el tratamiento de un paciente con migraña. Disminuir la frecuencia, duración e intensidad de los episodios es la meta. Aquí les dejo nuevamente el link donde pueden encontrar el Diario de Dolor y comenzar a hacer su registro: https://www.centrodecefaleas.com/cefaleas_info.html
Se sorprenderá lo que puede encontrar y lo que le servirá para tomar decisiones para su bien.