Wyatt a la campaña de Mario Vargas Llosa (Fredemo, 1990), Santo Domingo a la campaña de Javier Pérez de Cuéllar (Unión por el Perú, 1995), Romero a la campaña de Keiko Fujimori (Fuerza Popular, 2011) y Odebrecht a las campañas de perro, gato y pericote en 2011. Estos son solo algunos ejemplos de hombres poderosos que dieron dinero proveniente de sus empresas o de sus cuentas privadas para apoyar una postura ideológica. Al momento de efectuar los aportes ninguno de los arriba mencionados jamás había estado vinculado a actividad delictiva alguna y todos sus negocios —petróleo, cerveza, banca y construcción—no solo eran exitosos sino enteramente lícitos. Algunos como en el caso particular de Odebrecht incluso eran presentados como un ejemplo a seguir.