Ya iniciada la reforma y aprobados los contratos, el MEF modifica la ley marco de las APP, lo que obviamente aplicaría a futuras APP y no a las ya vigentes, por el elemental principio de la no retroactividad de las leyes. La MML, luego de enfrentarse al MEF, se alinea y solicita a los concesionarios modificar los contratos a través de adendas, lo que por lo menos dos concesionarios se negaron a aceptar, ya que afectaban significativamente sus intereses. El sector privado, que de buena fe se embarca en un proyecto con el Estado, realiza inversiones importantes, empieza a brindar un mejor servicio y recibe, luego de casi dos años, la noticia de que sus contratos son declarados nulos por no aceptar los nuevos términos impuestos.