El fujimorismo ha tenido bancadas importantes en los últimos tres gobiernos, y ha apoyado la gobernabilidad, ha apoyado las iniciativas que consideraban necesarias para el desarrollo. Como corresponde, no se dedicaron a boicotear al adversario. PPK será, de confirmarse la tendencia, un presidente de lujo y, soy optimista, las fuerzas democráticas lo acompañarán.