En cuanto a la relación entre el perpetrador y la víctima el 49.4% existe un vínculo familiar, tanto consanguíneo y de afinidad, siendo el padrastro (14.1%), el tío (14.1%) y el padre (8.3%) quienes en su mayoría cometieron la violación sexual. En el 40.1% que sigue se encuentra una persona conocida por la víctima: un vecino, amigo o profesor, y en el 10.5 % fue una persona desconocida por la víctima. En esta misma línea, según la Unicef, un 67% de los agresores sexuales de niñas, niños y adolescentes está en el entorno familiar y cercano de las víctimas. (2022)