El 27 y 28 de septiembre se llevará a cabo el Día del Shopping, una campaña del retail moderno que, ante todo, requiere empatía práctica: si la visita no se resuelve con rapidez, confianza y valor, se queda en paseo. Según Ipsos, el limeño combina formatos, confía en los supermercados (91%) y recurre a bodegas y mercados por cercanía y urgencias. Valora el servicio y la calidad tanto como el precio, y demanda agilidad: cajas rápidas, autoservicio y escáneres de precios. Por ello, el evento debe diseñarse desde la experiencia del cliente, no desde el inventario.
El punto de partida es la misión de compra. Para el abastecimiento regular se priorizan los mercados y los supermercados; para el cuidado personal y la limpieza, los supermercados e hipermercados; y, para las emergencias, la bodega. En el centro comercial, esto se traduce en “todo en un solo lugar” (supermercado o hipermercado, farmacia, tienda de descuento y de conveniencia), más clústeres por misión (hogar, cuidado personal, mascotas y antojo). Conviene sumar novedades con pop-ups de tendencias y espacios saludables para elevar la percepción de calidad.
El precio importa, pero el valor manda. Proteger los productos esenciales con “precios bloqueados” y construir combos por misión que hagan evidente el ahorro. Activar “horas felices” en picos, con señalización clara. Todo, respaldado por un servicio visible: limpieza continua, seguridad presente y personal que oriente flujos; así se fomenta la lealtad.
La agilidad es clave. Reforzar cajas exprés, habilitar anfitriones en autocobro y asegurar pagos fluidos (tarjetas, Yape, QR). Experiencia omnicanal sin fricción: punto único de compra online y recojo con lockers (casilleros) y horarios extendidos, y un directorio digital con disponibilidad por tienda. Ante quiebres de stock, ofrecer sustitutos con incentivo para retener al cliente.
Poner al cliente al centro implica segmentar. Para NSE AB: surtido profundo, garantías y demostraciones. Para NSE C: ahorro visible, packs familiares, rutas rápidas y señalética funcional. Para NSE D y jóvenes: conveniencia cerca de ingresos, precios claros, horarios extendidos y beneficios en billeteras digitales.
Que la visita sea fácil y agradable. Ampliar horarios, mejorar la iluminación y la seguridad en el estacionamiento, y ofrecer pagos sin contacto con un beneficio por consumo mínimo. Usar señales claras por tipo de compra, demostraciones prácticas que ayuden de verdad y una ruta exprés de “15 minutos y listo” para lo esencial.
En síntesis, poner al cliente en el centro es diseñar el Día del Shopping alrededor de sus misiones, reducir su esfuerzo y maximizar su confianza. Si el centro comercial garantiza variedad relevante, precios confiables, servicio visible y un recorrido ágil, la visita se convierte en compra hoy y en lealtad mañana. Los datos de Ipsos confirman la fórmula; la ejecución precisa hará la diferencia.