En nuestro país ya existe un marco legal, que se ha ido logrando a lo largo de los años, que busca garantizar el respeto de la identidad de género y reconoce a las personas trans como población vulnerable. Está sustentado en tratados internacionales sobre derechos humanos, y en normas y sentencias nacionales, emitidas por distintos organismos de gobierno. Sin embargo, aún el Congreso tiene pendiente aprobar una ley de identidad de género que permita a las personas trans rectificar su documento de identidad a través de un trámite accesible. Hoy en día, solo logran esto quienes se embarcan en larguísimos y victimizantes procesos judiciales contra el Estado. Y aún así, tras años y mucho esfuerzo, muchas veces no lo logran por la decisión individual de un juez o el activismo mal enfocado de un procurador del Reniec.