Estos chicos se estaban preparando para jugar una Copa del Mundo y hace menos de dos meses les quitaron el premio. La incapacidad de la FPF hizo que la FIFA nos quite la sede y se la dé a Brasil, siendo los más perjudicados estos jugadores. Como consuelo, se logró mantener la organización del Sudamericano en Lima. Jugar cerca de la familia, no tener que viajar, recibir el enorme apoyo de la hinchada, enfrentar a rivales que no están acostumbrados a jugar de visitantes, son todas ventajas que este grupo valora. Sería un justo premio para ellos la clasificación.