Sin embargo, para ninguno de los asistentes era un secreto que, para poner en práctica esa frase, el principal obstáculo es el propio Estado, que no atina a despertar de un letargo en el que parece haber caído desde antes de la pandemia. Y cuando mencionamos al Estado nos referimos tanto al Poder Ejecutivo como al Legislativo, sin olvidar, por supuesto, a la administración pública, pues hasta esos niveles del escalafón estatal debe calar el mensaje.