Terminado el partido, empezó el concierto de opiniones: admirable, ético, absurdo, vendehúmo fueron algunas valoraciones y/o descalificaciones, pero nadie fue indiferente a lo ocurrido. Bielsa es un enorme DT, con pocos títulos para una carrera en la que ha cosechado una legión de fieles seguidores. Lo de ayer es una muestra del personaje coherente, honesto y polémico que es. No se traicionó, al mundo del fútbol le cuesta una barbaridad entenderlo. Si Leeds no asciende, le dirán fracasado, pero Bielsa ya ganó hace rato.