El 24 en la tarde los miembros de la Comisión de Economía debían revisar la ley agraria, pero la sesión no ocurrió por falta de quórum: aunque solo tenían que conectarse virtualmente, 7 de los 14 legisladores no aparecieron. Mientras tanto, miles de trabajadores agrarios quedaban sin respuestas, el bloqueo de vías se mantenía, y espárragos y uvas esperaban su trasladado al puerto del Callao. La agroexportación, con todo el potencial que tiene para el desarrollo, vio cómo la crisis se alargaba por la desidia, mediocridad y holgazanería de un puñado de congresistas que tomaron el 24 con imperdonable calma.