El presidente de China, Xi Jinping, aprovechó la ceremonia por el 105.º aniversario del Partido Comunista de China (PCCh) para reforzar dos de los ejes centrales de su gobierno: la disciplina interna del partido y el objetivo de lograr la reunificación con Taiwán.
Representantes de la Santa Sede y autoridades peruanas sostuvieron una reunión de trabajo para avanzar en la planificación de la esperada visita apostólica del papa León XIV, un acontecimiento que movilizará a millones de fieles.
Durante su intervención en el Gran Palacio del Pueblo, en Pekín, el mandatario sostuvo que el PCCh debe preservar su "pureza" y mantener una estricta disciplina para enfrentar los desafíos internos y garantizar la estabilidad del país.
En su discurso, Xi pidió fortalecer la capacidad de "autorrevolución" del partido y eliminar cualquier práctica que, según afirmó, debilite su funcionamiento.
El pronunciamiento se produce tras una serie de investigaciones anticorrupción impulsadas por su administración, que en los últimos años han alcanzado a altos funcionarios civiles, mandos militares y miembros de la cúpula del Partido Comunista.
Asimismo, remarcó la importancia de consolidar el liderazgo absoluto del partido sobre el Ejército Popular de Liberación y continuar con su proceso de modernización.
"Un país fuerte necesita un Ejército fuerte", afirmó el mandatario durante la ceremonia oficial.
Reitera que Taiwán sigue siendo una prioridad
Xi Jinping volvió a referirse a Taiwán como una prioridad para su gobierno y calificó la reunificación como una "tarea histórica" que el Partido Comunista debe cumplir.
El presidente chino aseguró que Pekín continuará promoviendo los intercambios entre ambas partes del estrecho de Taiwán, pero advirtió que combatirá con firmeza cualquier iniciativa que busque la independencia de la isla o reciba apoyo externo.
Sus declaraciones se producen en medio de las persistentes tensiones entre China y Estados Unidos por la situación en el estrecho de Taiwán, una de las principales fuentes de fricción entre ambas potencias.
Defiende el modelo chino
Durante la ceremonia, Xi también destacó el papel que ha desempeñado el Partido Comunista desde la fundación de la República Popular China en 1949, atribuyéndole el desarrollo económico y la transformación del país en una potencia mundial.
El mandatario aseguró que el "rejuvenecimiento de la nación china es imparable" y sostuvo que el país ha logrado en pocas décadas un proceso de industrialización que, según afirmó, tomó siglos en otras economías desarrolladas.
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