Tras ser acribillada, la mujer todavía con vida pudo escapar de su casa junto a su hija y llegar hasta la pizzería de sus cuñados, donde fue vista por uno de los trabajadores. Florencia fue transportada a un hospital para que atiendan de emergencia sus múltiples heridas, pero no resistió a la operación en el tórax y falleció por heridas de arma blanca en el pecho, según el expediente.