A pocos meses del Mundial 2026, la preocupación por la seguridad en México se intensifica tras el operativo que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más violentas y extendidas del continente.
Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue señalado durante años como uno de los criminales más peligrosos del continente. El gobierno mexicano informó que fue abatido en un operativo federal.
El Mundial 2026 se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio y será el primero con 48 selecciones y 104 partidos.
Operativo del domingo culminó con la muerte de 'El Mencho'. Guadalajara —considerada uno de los bastiones históricos del CJNG— será sede de cuatro partidos de fase de grupos y espera alrededor de tres millones de visitantes en Estadio Akron, ubicado en Zapopan,
La muerte de ‘El Mencho’ y de algunos de sus lugartenientes no significa el fin del cártel, según los analistas.
CRIMEN TRANSNACIONAL
¿Este es el fin del cártel? El pronóstico es reservado. Para el periodista e investigador Ricardo Raphael, el contexto actual obliga a mirar al crimen organizado más allá de las fronteras mexicanas.
“Estamos ante empresas criminales de carácter internacional”, advierte, al señalar que el fenómeno ya opera como una estructura empresarial transnacional con presencia en América Latina, Estados Unidos, Asia y Europa.
En entrevista con Perú21, Raphael describe al CJNG como una organización inédita por su nivel de sofisticación, pero el escenario ha cambiado o está cambiando.
“Esta es una maquinaria más sofisticada que las que habíamos visto antes, un animal que superó en su evolución a sus antecesores. Si nos remitimos a la serie Narcos México, pues aquellos eran niños jugando en comparación con la extensión y la amplitud que tiene esta empresa criminal en recursos económicos, en armamento militar y en número de personas involucradas en la organización”, reflexiona.
Para el analista, el crecimiento del grupo refleja una mutación del narcotráfico hacia modelos corporativos más complejos y diversificados.
México será sede de partidos en el Estadio Azteca de Ciudad de México, así como en Monterrey y Guadalajara, ciudades donde el despliegue de seguridad será decisivo.
La muerte de ‘El Mencho’ y de algunos de sus lugartenientes no significa el fin del cártel,
“No hay que olvidar que son empresas. A ellos lo que les importa es que sus negocios no se detengan”, explica Raphael, al sugerir que organizaciones como el CJNG podrían optar por reducir su exposición para evitar operativos de alto impacto durante el torneo.
A esto se suma —según el analista— una cooperación más estrecha entre México y Estados Unidos en materia de inteligencia, lo que limitaría el margen de acción de los grupos criminales en los meses previos al evento deportivo.
El golpe contra Oseguera, de 59 años, habría modificado el equilibrio de poder. “El abatimiento sí cambió las reglas del juego, porque vuelve creíble la capacidad letal que tiene el Estado mexicano… y convence de que si hay voluntad política se puede erradicar esta amenaza”.
Bajo esa lógica, el experto considera que el cálculo costo-beneficio podría desalentar acciones violentas que pongan en riesgo el torneo. Incluso plantea que el riesgo geográfico estaría focalizado: “La única plaza que pudo haber estado en riesgo antes del abatimiento de Nemesio Seguera era Guadalajara”.
Por ello, prevé un despliegue reforzado en esa sede. “El nivel de protección que van a tener los juegos en Guadalajara, que no son tantos, va a ser máximo, para disminuir cualquier eventualidad que pueda ser desagradable o trágica”.
El gobierno del estado de Jalisco (oeste) se prepara con drones, inhibidores de aeronaves no tripuladas y videovigilancia con inteligencia artificial para garantizar la seguridad en Guadalajara, su capital estatal.
De hecho, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó dos días después del operativo contra ‘El Mencho’ que la seguridad estaba garantizada y “sin riesgos” en Guadalajara.
Las cámaras de videovigilancia aumentarán de 7.000 a 13.000.
ABRAZOS, NO BALAZOS
Raphael considera que la estrategia “abrazos y no balazos”, impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador fue “una suerte de arreglo tácito entre el gobierno mexicano y organizaciones criminales, donde ellas se comprometían a una disminución importante de los principales indicadores de violencia a cambio de no ser perseguidas por los delitos federales que cometían”.
El resultado, afirma, fue una expansión acelerada del CJNG.
“En 2015 tenía presencia en cuatro estados y hoy está en 22 estados. De ese tamaño es el daño”, anota.
Evitar un aumento inmediato de la violencia trasladó un problema mayor hacia el mediano plazo. “Enrique Peña Nieto y después Andrés Manuel López Obrador decidieron no perseguirlos para que no suban los indicadores de violencia. El aplazamiento generó un gran daño”.
Ahora, el gobierno de Claudia Sheinbaum parece marcar distancia con esa línea, en un contexto de presión internacional y con el Mundial en el horizonte.
PRONÓSTICO RESERVADO
Raphael insiste en que el CJNG ya no puede entenderse como un fenómeno exclusivamente mexicano.
“El CJNG es una empresa de carácter internacional. Quien crea que es un problema solamente de México está pecando de ingenuo. Hay presencia en toda América Latina y también en las cárceles de Estados Unidos. Las casas matrices, quienes llevan la parte contable y financiera, están del otro lado; y además operan en Asia y Europa”, sostiene.
Aunque reconoce la capacidad operativa de las fuerzas armadas mexicanas, advierte que el combate al crimen organizado depende de la cooperación internacional.
“México ha demostrado que las fuerzas armadas son capaces en tierra de hacer el operativo, pero desde luego no pueden hacerlo solas. Necesitan información, inteligencia y el respaldo del otro país afectado mayormente por estas empresas”, apunta.
A menos de una semana de la desaparición de ‘El Mencho’, el pronóstico para México es todavía reservado.