Las políticas antimigratorias de Estados Unidos han generado una creciente controversia tanto dentro como fuera del país, pero los cuestionamientos alcanzaron un punto crítico cuando imágenes que se difundieron ampliamente en redes y medios mostraron la detención de Liam Conejo, un niño migrante ecuatoriano de cinco años, a la salida de su escuela, mientras caminaba portando una mochila de Spider-Man y un gorrito azul junto a su padre, Alexander Conejo.
La intervención fue realizada por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), pese a que la familia había solicitado asilo en 2024, año en que ingresó a EE.UU., y su proceso migratorio se encontraba activo, sin una orden de deportación vigente.
El caso se convirtió en un símbolo de indignación hacia el ICE y reabrió el debate sobre si esta agencia garantiza el orden interno o, bajo el aval del Gobierno estadounidense, impone miedo y abusos contra la población migrante.
ABUSO TRAS ABUSO
El impacto del caso fue tal que provocó reacciones de figuras públicas como Kamala Harris, quien perdió la última contienda presidencial frente a Donald Trump. En su cuenta de X dijo que Liam debería estar en su casa y “no siendo usado como cebo por ICE (…) estoy indignada”.
Liam Conejo permanece con su padre en un centro de detención familiar en Dilley, Texas, a cientos de kilómetros del suburbio de Columbia Heights, donde fue detenido. El menor no fue deportado debido a que un juez federal bloqueó temporalmente la expulsión.
Informes periodísticos señalan que el niño ha presentado problemas de salud física y emocional, incluyendo episodios de tristeza y depresión. Su madre, Pamela Ramos, también ecuatoriana y embarazada, fue hospitalizada tras el arresto de su esposo e hijo debido al alto nivel de estrés.
El escándalo no se limitó al caso del niño de cinco años. El 1 de enero de 2026, agentes del ICE mataron a tiros a Renée Nicole Macklin Good, una mujer de 37 años en Mineápolis, durante una de las operaciones migratorias más grandes en esa ciudad, y el 24 de enero de 2026 otro hombre, Alex Pretti, de 37 años, fue abatido en medio de las protestas. Recientemente una jueza rechazó una solicitud de Minnesota para suspender temporalmente las redadas migratorias.
Además, el 27 de enero, agentes del ICE intentaron ingresar al Consulado de Ecuador en Mineápolis mientras parecían perseguir a dos personas que habían buscado refugio dentro del edificio consular, según denunciaron las autoridades ecuatorianas.
El personal del consulado bloqueó el acceso y recordó que las misiones consulares son espacios inviolables bajo el derecho internacional. El Gobierno de Ecuador presentó una protesta formal ante Estados Unidos exigiendo explicaciones y garantías de que hechos similares no se repitan.
LÍMITES LEGALES
El ICE es una agencia federal creada en marzo de 2003, como parte del nuevo Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tras la reorganización que siguió a los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Está integrada por alrededor de 20,000 agentes y personal de apoyo distribuidos en más de 400 oficinas dentro y fuera de Estados Unidos, y se divide en varias áreas operativas, entre las que se encuentra la Enforcement and Removal Operations (ERO), que se encarga de arrestar, detener y deportar a inmigrantes indocumentados.
Su mandato legal le otorga facultades para aplicar las leyes migratorias y proteger la seguridad nacional y pública. En ese marco, sus agentes pueden arrestar a personas que se encuentren en el país sin autorización, así como hacer detenciones en residencias privadas y lugares públicos.
El ICE ha tenido tensiones con las llamadas “ciudades santuario”, jurisdicciones que limitan su cooperación con las autoridades federales para proteger a inmigrantes indocumentados.
Durante la primera administración de Donald Trump, el Gobierno promulgó órdenes ejecutivas y medidas para presionar a los estados y ciudades a colaborar con ICE. En su actual mandato, Trump ha defendido abiertamente a la agencia y ha promovido un enfoque más agresivo en su uso para deportar a inmigrantes sin estatus legal.