Los terremotos que devastaron parte de Venezuela no solo provocaron el colapso de cientos de edificaciones, sino que también expusieron las debilidades del aparato estatal para responder a una emergencia de gran magnitud.
El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que ya evacuó a dos ciudadanos peruanos en situación de vulnerabilidad desde La Guaira
Para el periodista venezolano Ewald Scharfenberg, la mayor indignación entre la población no se explica únicamente por los daños materiales, sino por la sensación de abandono durante las primeras horas posteriores al desastre.
En entrevista con Perú21, el cofundador del medio de investigación Armando.info sostiene que todavía es prematuro responsabilizar exclusivamente a las viviendas construidas durante el chavismo por los derrumbes registrados.
Aunque reconoce que esos proyectos estuvieron marcados por denuncias de corrupción y deficiencias constructivas, insiste en que también colapsaron edificios de otras épocas y que solo una investigación técnica permitirá determinar las verdaderas causas.
Tras los terremotos, muchas imágenes muestran el colapso de viviendas construidas durante el chavismo. ¿Es correcto responsabilizarlas de la tragedia?
—He visto muchas publicaciones que intentan demostrar que las viviendas populares construidas por Chávez y Maduro se derrumbaron y que eso confirma su mala calidad. Es cierto que esos proyectos arrastraban cuestionamientos y que algunas edificaciones sufrieron daños importantes, pero no fueron las únicas. La mayor parte de la destrucción también alcanzó edificios construidos en las décadas de 1960, 1970 y 1980. Por eso sería un error atribuir toda la tragedia únicamente a esas viviendas. Habrá que hacer estudios técnicos para entender por qué unas estructuras resistieron y otras colapsaron.
Las viviendas sociales del chavismo en la mira tras los terremotos.
¿Qué considera que fue lo más grave que dejó al descubierto esta desgracia?
—El mayor colapso no fue el de los edificios, sino el de la respuesta del Estado. La población sintió que quedó sola durante las primeras horas. Si no hubiera sido por la ayuda internacional y por la propia organización de la sociedad civil, la situación habría sido mucho peor. Es un fenómeno natural, pero la falta de preparación para enfrentarlo es un hecho político.
¿Cómo evalúa la actuación de las autoridades durante la emergencia?
—Ha contrastado mucho la rapidez con la que normalmente se despliegan las fuerzas de seguridad para controlar protestas con la lentitud que mostraron frente a esta emergencia. Cuando llegaron, en muchos casos fue para controlar accesos o restringir el trabajo de periodistas, más que para reforzar las labores de rescate. Eso ha generado un profundo sentimiento de indignación entre los venezolanos.
María Corina Machado ha anunciado que regresará a Venezuela en medio de la emergencia. ¿Cree que este es el momento adecuado?
—Entiendo la circunstancia y la oportunidad política que se le presenta. Venezuela atraviesa un momento de enorme sensibilidad y existe una indignación muy extendida por la falta de respuesta del Estado tras los terremotos. Desde un punto de vista político, es evidente que ese contexto puede ser capitalizado. Sin embargo, también hay una consideración ética: habría que preguntarse si es moralmente aceptable obtener rédito político del dolor y la indignación de una población que todavía está sufriendo las consecuencias de la tragedia.
¿La tragedia está siendo utilizada políticamente por ambos sectores?
— Sí. Creo que tanto el oficialismo como la oposición están aprovechando las circunstancias para impulsar sus respectivas agendas. Del lado del gobierno, Delcy Rodríguez ha utilizado la llegada de ayuda internacional para reforzar su estrategia política y proyectar una imagen de apertura. Incluso hubo médicos extranjeros que fueron apartados temporalmente de las labores de rescate para asistir a una conferencia de prensa oficial. Por el lado de la oposición, también se enfatiza el abandono del Estado y el desamparo de la población, en un contexto que podría favorecer un eventual regreso de María Corina Machado.
¿Ese regreso podría cambiar el escenario político?
—María Corina Machado ha dicho que "ha llegado el momento" de volver y ha vinculado esa decisión con el desamparo que vive la población. Incluso han surgido versiones de que habría intentado ingresar desde Curazao. Pero también existen informaciones que apuntan a que Washington no vería con buenos ojos una acción que pueda aumentar la tensión política en medio de la emergencia. Por ahora, cualquier impacto dependerá de cómo evolucione la crisis humanitaria y de la respuesta del gobierno.
¿Qué le recomienda a los venezolanos frente a la gran cantidad de información que circula en redes sociales, incluyendo las fake news?
—Que sean muy cuidadosos. En una tragedia como esta abundan los rumores y la desinformación. Es importante verificar los datos, acudir a medios confiables y no compartir información cuya veracidad no esté comprobada.
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