Ante esto, la periodista y catedrática sacó su teléfono para registrar todo y tener evidencias para luego sentar su denuncia, algo que no les importó a las infractoras quienes la comenzaron a llamar de “indígena de mierd*, Machu Picchu. Te digo que me des tu nombre, subnormal. Yo he cometido un error, se lo digo a la policía y ya está, no pasa nada, pero tú eres Macchu Picchu”.