Como se sabe, las fuerzas de seguridad mantienen la lucha en contra de los yihadistas del Estado Islámico, en varios puntos del país, quienes se han visto obligados a retroceder. Hasta el momento, el autodenominado califato ha perdido casi todos sus dominios territoriales desde finales de 2017, momento en el que el gobierno iraquí declaró la victoria de esa cruenta guerra.