Pensó que lo había atacado un tiburón, que son comunes en la zona, pero no sentía colmillos ni dolor.”Luego caí en la cuenta, oh, Dios mío, estoy en la boca de una ballena… y está intentando tragarme”, comentó. “Pensé, bueno, este es el momento, voy a morir”. Dijo que pensó en su esposa e hijos.