El abogado de Badaui, Walid al Jair, fue sentenciado en julio de 2014 a 15 años de prisión por criticar los abusos de derechos humanos en el reino saudí, mientras que el activista Fadhil al Manasif afronta 14 años de cárcel por ayudar a periodistas que cubrían protestas en las regiones de mayoría chií, según HRW.