El octogenario vive en la casa que compartía antiguamente con sus padres y hermanos, quienes ya dejaron de existir. Jhon señaló que ‘está completamente solo y ni siquiera tiene ningún tipo de relación en algún lado, por lo que solo se encuentra existiendo’. En esa línea, el pensionista redacta su testamento y organiza los arreglos funerarios todas las noches antes de acostarse por si alguien entra a su casa cuando fallezca y pueda ver el documento con su última voluntad.