El propio abogado fue quien, además, difundió fotografías de la celda de la cárcel en donde Thompson estuvo recluido, mostrando las terribles condiciones de salubridad en el lugar: en el piso se observan cucharas de plástico tiradas, pedazos de papeles y, además, la base metálica de la cama y el escritorio se encuentra oxidados y cubiertos de mugre. En la zona del sanitario la situación no es distinta.