En los últimos años, el desarrollo de las tecnologías de la información ha generado cambios de paradigmas en la forma de hacer negocios. Muestra de ello es que hoy son muchas las opciones que tiene el usuario para realizar algún tipo de operación (compras por Internet, pagar cuentas de servicios públicos, transacciones bancarias, entre otras). Sin embargo, conforme aumentan los usuarios de estas formas de comercio electrónico, también se incrementan los riesgos a los que están expuestos.