Hemos desviado la mirada de la razón de la Navidad; entonces, se pierden la esperanza y el sentido. Es un proyecto de celebración humana, que es buena y válida, pero si eso lo desvinculamos de la razón verdadera de la celebración de la Navidad, cuando todo esto se ve afectado por una crisis, obviamente la sensación es de desasosiego; pero si volvemos a vincular la Navidad con la razón de esta fiesta, que es el nacimiento de Jesús, todo lo demás puede ser diferente; es decir, puede no haber la plata para una buena comida o para los regalos, pero eso regresa al fundamento de la Navidad y la esperanza vuelve a mi corazón. Anda a las tiendas y todas tienen que ver con regalos, celebración, comida; ninguna tiene a Jesús como centro de su decoración; el centro es Papá Noel, los renos, las luces, los árboles, etc.