Rocío Baños tenía claro que el artículo de limpieza debía ser pequeño y portátil, de manera que las personas pudieran llevarlo en la cartera, mochila o maleta. Luego de realizar varios bocetos, presentó su idea en clase. "La universidad se había comprometido a solventar los costos para patentar los mejores inventos, eso me motivó a continuar con mi proyecto", dice Rocío.