Sí, yo lo incluiría, pero en dos ejes. El primero que tenga una incidencia a nivel de conocimiento, de cómo funciona el Estado y cuál es el encargado de generar las leyes y ejecutarlas. Hay una parte del Derecho que se tiene que enseñar para que un ciudadano esté más enterado de cuáles son las obligaciones de los funcionarios y por qué los tienen que elegir. Lo segundo es que, normalmente, el colegio te prepara para ser una persona que va a trabajar en planilla, pero no estaría mal que también te prepare para que puedas seguir un camino diferente o un camino mixto. Así aprendes cuáles son los pasos indispensables para tener un negocio exitoso; además, las empresas generan puestos de trabajo y recaudación de impuestos para el Estado. Se fomenta una competencia sana entre empresas, mientras que la informalidad o las empresas que no quieran cumplir son las que se van dejando de lado.