Frente a los riesgos que representa el impacto del fenómeno de El Niño en la costa central y norte del país, las acciones tomadas por las autoridades, hasta el momento, son "insuficientes" para el nivel de vulnerabilidad que tienen estos lugares.
Presidenta de la Asociación Empresarial Gamarra Perú, Susana Saldaña, sostuvo que la campaña otoño-invierno enfrenta uno de sus escenarios más difíciles debido a las altas temperaturas.
Asi lo advirtió el presidente del Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), Juvenal Medina, quien pidió una respuesta más contundente del Gobierno central y regional para, al menos, avanzar en crear "condiciones seguras mínimas" en las zonas de impacto ya conocidas.
"Hasta lo que vamos viendo, con declaratorias de emergencia..., lo que hemos hecho no es suficiente para el nivel de vulnerabilidad que tenemos. Eso es tarea muy grande que tendríamos que estar valorando, actuando sobre ella, para avanzar en crear condiciones seguras mínimas en zonas de impacto conocidas", manifestó Medina.
En esa línea, subrayó que el desarrollo de un fenómeno de El Niño global, de magnitud fuerte durante este año y el verano de 2027, hace recordar al evento climatológico ocurrido entre 1997-1998, con consecuencias graves para la sociedad y la economía del país.
En 1998, acotó, la anomalía de la temperatura superficial del mar alcanzó hasta 10 °C por encima de lo normal. (Foto: Andina)."En los años 97 y 98, el Niño global, que afectó a 41 países en el mundo, tuvo una duración de 13 meses y hubo pérdidas que superan los 3,500 millones de dólares, según estudios realizados de ese evento", detalló.
En 1998, acotó, la anomalía de la temperatura superficial del mar alcanzó hasta 10 °C por encima de lo normal. "Si la anomalía positiva se mantiene hasta diciembre de este año, vamos a entrar a una época más calida propia de la estación que corresponde. Eso preocuparía, porque habría mayor evaporación, mayor precipitaciones pluviales. Ya sabemos las secuelas que traen consigo las lluvias intensas que caen en la zona norte y costa del Perú", enfatizó.
Se espera que el mayor periodo del impacto sea a finales de año, entre octubre y noviembre, según el vocero de la entidad.
Por ello, destacó que "es importarte ver cómo afrontar el escenario" y "tomar en cuenta" la información proyectada por las entidades científicas, como el Comité Multisectorial encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN).
"Tenemos un escenario de riesgo creciente. Eso nos demanda mayor esfuerzo, trabajo, en materia de prevención de reduccción de riesgos, que es lo que poco estamos haciendo; no obstante se han implementado autoridades a partir del Niño costero, la ANIN; pero no es suficiente, hay que darle más peso a materia de inversión con seguridad", afirmó.
Para Medina el problema no es la ausencia de políticas o normativas dadas por el Gobierno, sino la falta de capacidad para gestionar el riesgo del desastre. "Falta voluntad política, falta de seguimiento a la inversión, darle seriedad a la gestión del desarrollo en contexto de riesgo de desastres... en nuestro territorio van a seguir ocurriendo eventos, sismos, lluvias intensas, huaicos...", finalizó.
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