En un comunicado, el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) denunció que a Carlos Huamán, camarógrafo de Latina, lo tumbaron al suelo, le quitaron la cámara y la arrojaron al suelo hasta romperla, mientras que la fotógrafa de la revista Caretas Romina Solórzano fue arrastrada de los cabellos.