En medio de la lucha diaria por acceder a servicios de salud especializados en regiones alejadas, una luz de esperanza se encendió en Cajamarca. Un equipo de médicos altamente capacitados logró lo que para muchas familias parecía imposible: devolver la vida y la esperanza a más de 30 niños con enfermedades cardíacas congénitas.
Un equipo de investigadores logró replicar en serie cabras de alto rendimiento capaces de producir miles de litros al año.
La hazaña fue posible gracias a la sexta campaña cardioquirúrgica impulsada por el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, que esta semana ejecutó cuatro complejas operaciones en el Hospital Regional Docente de Cajamarca, beneficiando a menores que, en muchos casos, esperaban una oportunidad desde su nacimiento.
Tres de estas intervenciones fueron realizadas a “corazón abierto”, utilizando tecnología de circulación extracorpórea, un procedimiento que permite mantener con vida al paciente mientras el corazón se detiene durante la cirugía. Los pequeños pacientes, de entre 4 y 5 años, hoy tienen una nueva oportunidad de vida.
La jornada no solo tuvo un impacto inmediato en la salud de los menores, sino que también dejó una huella duradera en el sistema sanitario regional. Médicos de Cajamarca participaron activamente en las cirugías, como parte de un proceso de capacitación liderado por especialistas del INSNSB.
Este enfoque busca que, en el mediano plazo, las regiones puedan atender de manera autónoma casos complejos, evitando el traslado de pacientes a Lima y reduciendo tiempos críticos de espera.
La directora general del instituto, Zulema Tomas Gonzales, viajó a la región para clausurar la campaña y destacó que este tipo de iniciativas son claves para construir una Red Cardiopediátrica Nacional. “Hoy, médicos de Cajamarca están preparados para operar corazones infantiles en su propia región”, afirmó.
Estas campañas forman parte del plan “Operación Vida” impulsado por el Ministerio de Salud, que busca descentralizar la atención especializada en todo el país. Desde su implementación, ya se han realizado intervenciones en regiones como Cusco, Piura, Ayacucho, Arequipa, Chiclayo e Iquitos.
Cada año, en el Perú nacen aproximadamente 6,000 niños con cardiopatías congénitas. Sin una intervención oportuna, estas condiciones pueden derivar en complicaciones graves como insuficiencia cardíaca, problemas pulmonares, desnutrición y anemia.
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