Sí, hace mucho tiempo, pero las amenazas de ahora tienen ya varias semanas. Hace varios meses, el 25 de marzo de 2022, fuimos a Palacio de Gobierno con el entonces presidente Pedro Castillo. Le hicimos llegar unos planillones de la gente que había firmado por miles en todo el Perú, donde le pedíamos que cumpliera su promesa de expulsar a los delincuentes extranjeros en 72 horas. Han pasado miles de horas y los delincuentes son más y más sanguinarios, más crueles y nos matan a diario de una manera inmisericorde. Aquí siempre ha habido delincuencia en el Perú, pero no de esta manera tan sanguinaria, como ahora, en la cual la vida no vale absolutamente nada, de nadie, de una madre familia, de un niño, de un hombre de tercera edad. No respetan a nadie y yo creo que ya estuvo suficiente. Yo creo que esto ya no da para más y el clima de violencia que se vive en nuestro Perú parece Tijuana, parece Sinaloa, es tierra de nadie.