La muerte alcanzó al joven cuando ascendía al nevado, de unos 5,800 metros de altitud, junto con su compatriota Jhon Collins (22). La avalancha de nieve arrastró a ambos unos 300 metros. El segundo sobrevivió y pudo avisar a agentes de la Unidad de Rescate de Montaña de la Policía de Caraz, que recuperaron el cadáver.