“A toda la sociedad peruana le ha transmitido un mensaje poderoso de cómo se puede luchar por conseguir un ideal, un objetivo, aun estando en las condiciones más duras de vida. Y a nivel jurídico, ahora, personas, en igual condición que Ana, podrán solicitar al Poder Judicial reconocimiento a su derecho y poder ejercerlo. Este precedente se convierte en luz de esperanza hasta que tengamos una ley que permita el ejercicio pleno (de la eutanasia) en condiciones dignas”, sostuvo Castillo.