En la Junta Nacional de Justicia (JNJ) reina el caos.
La tensión en el edificio ubicado en la avenida Paseo de la República, en San Isidro, surgió a raíz de una denuncia que alertaba sobre la pérdida de más de 1,200 denuncias contra jueces y fiscales. El escándalo motivó la intervención de la Fiscalía, que abrió una investigación para esclarecer la supuesta pérdida de estos importantes documentos. Sin embargo, informes internos de la JNJ que obran en poder del Ministerio Público, a los que accedió Perú21, cuentan otra historia.
De puño y letra. Los titulares de las carteras ministeriales dejaron constancia de las pesquisas abiertas en su contra en sus declaraciones juradas internas. Los procesos en trámite en el Ministerio Público van desde el abuso de autoridad hasta el tráfico de influencias.
Todo empezó la tarde del sábado 2 de agosto, cuando la jefa de la Dirección de Procesos Disciplinarios (DPD) de la JNJ, Magnolia Martínez, fue advertida de que la carpeta “dpd_escaneos/2025/denuncias”, que contenía documentos de los procesos disciplinarios contra los magistrados que se habían presentado en lo que va del año, había sido intervenida esa misma mañana.
Tras esa intervención los documentos relacionados con estas denuncias desaparecieron, según el analista de la DPD que firma el reporte.
Sin embargo, los informes obtenidos por este diario evidencian que las denuncias contra operadores de justicia, como la fiscal suprema Patricia Benavides, el fiscal provincial José Domingo Pérez o la titular del Ministerio Público, Delia Espinoza, nunca se perdieron. El objetivo de la denuncia, según nuestras fuentes, sería generar un clima de presión que precipite la vacancia del titular de la JNJ, Gino Ríos, para que sea reemplazado por su vicepresidenta, María Teresa Cabrera.
PAPELITO MANDA
Los informantes explican que los expedientes de la JNJ son almacenados en Alfresco, un programa que permite identificar a los usuarios que acceden a los documentos relacionados con los procesos disciplinarios contra jueces y fiscales que deben ser resueltos por los consejeros de esta institución autónoma. Para alimentar este software, los funcionarios de la entidad escanean los folios de las denuncias que tienen en físico y los suben a una carpeta de almacenamiento temporal para finalmente ponerlos en la base de datos.
Cuando las denuncias son subidas en Alfresco, las carpetas temporales de almacenamiento deben ser eliminadas, según nuestras fuentes. Sin embargo, esto no ocurre siempre porque para muchos funcionarios es más cómodo trabajar desde una carpeta que no tenga tantos candados.
En este caso la carpeta “dpd_ escaneos/2025/denuncias” era de almacenamiento temporal y su contenido ya había sido traspasado al software mencionado. Además, los documentos que denunciaron como perdidos estaban en físico en las oficinas de la JNJ. Nada se había perdido.
Esto es reconocido por la misma Magnolia Martínez, en un memorando enviado a la Oficina de Tecnologías de la Información y Gobierno Digital de la JNJ el 5 de agosto, cuando pide que se le precise si existe algún medio para recuperar en su carpeta los archivos supuestamente perdidos, “dado que los mismos se encuentran copiados en las respectivas carpetas del aplicativo Alfresco”.
Esto se refuerza con un informe enviado el 12 de agosto desde la oficina mencionada anteriormente a la directora general de la institución, Katia Núñez Mariscal. En el reporte se remarca que las denuncias presentadas durante el 2025 contra jueces y fiscales no se habían perdido, “puesto que los originales están disponibles en el repositorio Alfresco”.
Incluso en el informe se recuerda que en enero de este año ocurrió un caso similar en el que una carpeta de almacenamiento transitorio se había eliminado. Nuestras fuentes recuerdan que en ese momento se optó por una solución más práctica; volver a escanear los documentos que se habían borrado.
JUEGO DE TRONOS
¿Por qué hacer la denuncia si los documentos no se habían perdido? El objetivo sería golpear la gestión del presidente de la JNJ, Gino Ríos, para asegurar su vacancia.
Ríos Patio carga con sus propios cuestionamientos. A fines de julio, el dominical Cuarto poder reveló que el consejero tiene una sentencia consentida por violencia psicológica contra su exesposa, emitida por el Primer Juzgado Transitorio Especializado de Familia de La Molina y Cieneguilla en mayo de 2011.
Con estos graves antecedentes, el hoy titular de la entidad estaba impedido de ser candidato a consejero, según la Ley Orgánica de la JNJ, que excluye del proceso a quienes tengan sentencias consentidas o ejecutoriadas por violencia familiar. Sin embargo, la comisión especial que eligió a los miembros de esta entidad, encabezada por el defensor del pueblo, Josué Gutiérrez, pasó por alto este fallo y lo designó como miembro titular, y posteriormente sus compañeros lo eligieron como su presidente.
Por esta razón, los congresistas Ruth Luque, Héctor Acuña y Flor Pablo pidieron al pleno de la JNJ que Ríos sea removido de su cargo; y el 25 de agosto, la vicepresidenta María Cabrera Vega anunció que el proceso de vacancia se había iniciado.
Si la mayoría del Pleno de la JNJ decide apartar a Gino Ríos de su cargo, este deberá ser inmediatamente reemplazado por Cabrera Vega, quien asumiría el control hasta el 6 de enero de 2026, de acuerdo con la Ley Orgánica de la institución.
María Teresa Cabrera Vega es una abogada que saltó a las primeras planas tras condenar a prisión a la presentadora de televisión Magaly Medina en 2008. Y 12 años después fue elegida congresista de la República por Podemos Perú, el partido de José Luna Gálvez, al que estuvo afiliada hasta febrero de 2023, según el Registro de Organizaciones Políticas.
Sucesora. Quien podría ser la nueva presidenta de la JNJ fue congresista de Podemos.
De llegar a la presidencia de la JNJ, Cabrera encabezaría un organismo cuya misión no solo es nombrar, ratificar y sancionar a los jueces y fiscales, sino también designar a los jefes de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec).
Este diario pidió los comentarios de la consejera María Cabrera a través del Área de Prensa de la JNJ y se nos hizo llegar un mensaje en el que ella indica que no fue quien denunció la pérdida de las denuncias de la Dirección de Procesos Disciplinarios, sino que fue el analista de esta área quien dio la alerta. Señaló también que fueron los consejeros en Pleno quienes aprobaron el inicio del proceso de vacancia contra Gino Ríos.
Sin embargo, el encargado de prensa señaló que no habría pronunciamientos sobre la supuesta pérdida de las denuncias porque el caso está siendo investigado por la Fiscalía.
La vacancia podría significar un cambio de gestión en la JNJ, pero todo depende del papel que decidan jugar los demás consejeros.
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