El uso consistente del condón sigue siendo un reto en el Perú. Solo el 14% de los hombres y el 8% de las mujeres lo utilizan en todas sus relaciones sexuales (AHF, 2023), lo que mantiene a muchas personas expuestas a riesgos prevenibles como infecciones de transmisión sexual (ITS), VIH y embarazos no planificados.
A pesar de que la información está más disponible que nunca, la prevención todavía suele ser reactiva: muchas consultas sobre salud sexual se realizan después de una relación sin protección, cuando ya existe preocupación o temor. Más allá de mitos, incomodidades o negociaciones difíciles, hay razones claras para convertir el condón en un hábito constante.
Piel, la marca N°1 del Perú, ofrece productos de calidad que acompañan cada momento con seguridad y confianza.
1. Protege en dos frentes a la vez
El condón es el único método que ofrece doble protección: reduce significativamente el riesgo de infecciones de transmisión sexual —incluido el VIH— y ayuda a prevenir embarazos no planificados.
En el Perú, miles de casos de VIH se notifican cada año, y un porcentaje importante de mujeres señala que hubiera querido postergar su embarazo (ENDES 2024). Esto evidencia que la planificación y la prevención siguen siendo tareas pendientes.
Cuando se usa correcta y consistentemente, el condón puede alcanzar hasta un 98% de efectividad en la prevención del embarazo. Su eficacia frente a ITS y VIH también está ampliamente respaldada por evidencia científica internacional.
La clave está en la constancia y en el uso adecuado.
2. La prevención es corresponsabilidad
Durante mucho tiempo, la conversación sobre protección se centró en la responsabilidad individual. Hoy sabemos que el uso del condón aumenta cuando se asume como un acuerdo entre ambas personas.
No es una señal de desconfianza. Es una señal de cuidado compartido.
Hablar abiertamente sobre protección fortalece la comunicación en la pareja y mejora la capacidad de negociación. Estudios muestran que cuando el uso del condón forma parte del pacto en la relación, su frecuencia aumenta.
La corresponsabilidad transforma la prevención en una práctica natural, no en una decisión incómoda.
3. Los mitos no protegen, la información sí
“Reduce el placer.”
“Se rompen fácilmente.”
“Es solo para sexo casual.”
Muchos de los argumentos que desincentivan su uso se sostienen en mitos.
Actualmente existen preservativos ultradelgados, texturizados, con lubricantes especiales y diferentes materiales que buscan mantener la sensibilidad. Además, los estándares internacionales de calidad —como la certificación ISO 4074— garantizan resistencia y seguridad cuando se utilizan correctamente.
Saber cómo colocarlo, revisar la fecha de vencimiento, evitar abrir el empaque con objetos cortantes y almacenarlo en condiciones adecuadas son detalles que marcan la diferencia.
La prevención funciona mejor cuando está acompañada de información clara.
¿Cómo usarlo correctamente?
Un preservativo mal utilizado pierde efectividad. Algunas recomendaciones básicas incluyen:
- Verificar la fecha de vencimiento.
- Abrir el empaque con cuidado.
- Colocarlo antes de cualquier contacto genital.
- Presionar la punta para eliminar aire antes de desenrollarlo.
- Retirarlo con cuidado después de la relación y desecharlo adecuadamente.
- Pequeños pasos pueden prevenir grandes riesgos.
Un hábito que protege salud y futuro
El Día del Condón recuerda algo simple: la prevención no debe ser una decisión de última hora.
Aunque la mayoría de las personas conoce su función, el uso consistente sigue siendo bajo. Las razones suelen ser prácticas y culturales: incomodidad al negociarlo, percepción de que “no es necesario”, improvisación o confianza excesiva en la pareja.
La prevención, sin embargo, es más efectiva cuando se anticipa y forma parte del acuerdo desde el inicio.
Convertir el uso del condón en un hábito no solo protege la salud física. También reduce ansiedad, incertidumbre y riesgos que pueden afectar proyectos personales y decisiones futuras.
Calidad y confianza
No todos los preservativos son iguales. Las certificaciones internacionales de calidad garantizan resistencia, elasticidad y seguridad bajo estándares técnicos específicos.
Elegir un producto certificado no solo es una decisión personal, sino una apuesta por la tranquilidad.
Prevención con propósito social
Desde 1983, APROPO trabaja por la salud y la prevención, promoviendo información confiable y acceso real a herramientas de cuidado.
En ese marco, en 1994 nació Piel, la primera marca peruana de condones, creada con un propósito social claro: facilitar el acceso a un preservativo de calidad a precio accesible y sostener acciones de orientación en salud.
Hoy, gracias a una estrategia enfocada en calidad, distribución amplia y precios accesibles, 7 de cada 10 condones vendidos en el país son de Piel. Este liderazgo comercial permite que el modelo sea autosustentable y que parte importante de sus ingresos se reinvierta en acciones de salud.
Porque la prevención no debe ser un privilegio.