La visión positiva del fracaso debe inculcarse en el ámbito familiar. Si bien los padres hacen lo posible para que sus hijos no se equivoquen, también deben dejarles en claro que, cuando no concreten sus deseos, deben descubrir qué lecciones pueden sacar para mejorar. "Aprendemos más equivocándonos que evitando fracasar a toda costa", apunta Ibáñez.