El nuevo Congreso bicameral elegirá hoy a las autoridades que conducirán el Senado y la Cámara de Diputados durante el periodo anual de sesiones 2026-2027. La jornada comenzará al mediodía con la elección de la Mesa Directiva del Senado y culminará a las 5:00 p.m. con la elección de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
La disputa más reñida se vivirá en el Senado. El segundo vicepresidente electo de la República, Miguel Torres (Fuerza Popular), encabeza una lista integrada por Alejandro Muñante (Renovación Popular), Nilza Chacón (Fuerza Popular) y Edgar Mancha (Renovación Popular). Frente a él competirá Daniel Hugo Barragán (Obras), acompañado por Jaime Quito (Juntos por el Perú), Jaime Delgado (Ahora Nación) y Nora Bonifaz (Buen Gobierno).
El ex premier advirtió que exigir a los parlamentarios mostrar su voto viola la Constitución y el reglamento del Congreso.
Torres, quien ejercerá esa segunda vicepresidencia, fue congresista durante el periodo 2016-2019 y es considerado uno de los integrantes del círculo político de mayor confianza de la presidenta electa. En las elecciones fue, además, el senador más votado del país. Por su parte, Daniel Barragán es senador de Obras, organización política fundada y liderada por Ricardo Belmont. Militar en retiro, se desempeñó como ministro de Defensa durante el gobierno de Pedro Castillo a finales de 2022.
Los números anticipan una elección de pronóstico reservado, ya que la alianza conformada por Fuerza Popular (22 senadores) y Renovación Popular (8) suma 30 votos, mientras que el bloque integrado por Juntos por el Perú (14), Buen Gobierno (7), Obras (5) y Ahora Nación (4) también alcanza 30 votos. En ese escenario, una ausencia, una abstención o un voto cruzado podría definir quién presidirá la Cámara Alta.
El ex oficial mayor del Congreso José Cevasco dijo a Perú21 que si la votación termina empatada, el Reglamento prevé una segunda ronda. Si el empate continúa, sugiere —ante el vacío legislativo— que la Junta de Portavoces proponga al Pleno un mecanismo excepcional para definir al ganador, como el lanzamiento de una moneda. Una solución que se aplica en las elecciones municipales, en la que una alcaldía se puede ganar por sorteo, según recordó a este diario una fuente de Fuerza Popular.
OPOSICIÓN CON VENTAJA
En la Cámara de Diputados, el panorama luce distinto. La diputada Norma Yarrow (Renovación Popular) lidera una lista integrada, además, por Karina Beteta (Fuerza Popular), Diego Bazán (Renovación Popular) y Gilmer Trujillo (Fuerza Popular). Su contendor será Óscar Reto Otero (Partido del Buen Gobierno), cuya nómina completan Analí Márquez (Juntos por el Perú), Harvey Colchado (Ahora Nación) y José Yataco (Obras).
A diferencia del Senado, la correlación de fuerzas favorece a la oposición debido a que Fuerza Popular cuenta con 41 diputados y Renovación Popular con 15, lo que les otorga 56 votos. En tanto, el bloque opositor reúne 74 escaños, distribuidos entre Juntos por el Perú (32), Partido del Buen Gobierno (18), Partido Cívico Obras (14) y Ahora Nación (10). Si bien los números dan ventaja a la lista encabezada por Reto, las negociaciones de última hora y eventuales cambios de posición mantienen abierta cualquier posibilidad.
La elección de la presidencia de la Cámara de Diputados reviste especial importancia porque se trata de la cámara con mayores atribuciones de control político. Entre sus principales funciones están la censura de ministros y el otorgamiento o rechazo del voto de confianza al Gabinete, lo que la convierte en un espacio clave para la relación entre el Ejecutivo y el Congreso.
En ese contexto, fuentes del partido naranja señalaron a Perú21 que en las negociaciones previas “se descuidaron los puentes para Diputados”, pese a la relevancia estratégica de esa cámara dentro del nuevo Parlamento bicameral.
DESCUIDO CARO
En ese sentido, el control de la Cámara de Diputados podría convertirse en un factor determinante para la gobernabilidad durante el primer año del nuevo Congreso bicameral. Santiago Bedoya, analista político, advirtió a Perú21 que “si la oposición llega a controlar la Cámara de Diputados, eso significa que tendrá control sobre la agenda de esa cámara, una cámara que tiene la capacidad no solo de interpelar ministros de Estado, sino también de censurarlos”.
A su juicio, Fuerza Popular cometió un error estratégico al concentrar sus esfuerzos en asegurar la presidencia del Senado y no anticipar la correlación de fuerzas en la Cámara de Diputados. “Lo no hecho por Fuerza Popular es algo sorprendentemente torpe. Descuidar la Cámara Baja por priorizar la Alta seguro es porque creen en su capacidad de ofrecer resultados tangibles que hagan que la censura de ministros se vuelva políticamente costosa para la oposición o porque creen que van a poder negociar en la Cámara Baja incluso siendo minoría”, afirmó.
Consideró que “hubiese sido preferible ceder la presidencia del Senado a una fuerza como Renovación Popular o incluso a Buen Gobierno, en una hipotética alianza, y priorizar la Cámara Baja para viabilizar la agenda de los titulares de las diferentes carteras del Ejecutivo”.
Respecto de la elección en el Senado, Bedoya estimó que el empate de 30 votos por bloque no necesariamente impedirá una victoria del oficialismo. Según explicó, además de la división partidaria, existe una afinidad ideológica entre sectores conservadores y progresistas que podría inclinar la balanza.
“Lo que se viene comentando por coordinadores parlamentarios, asesores y periodistas es que, dentro del Congreso, habría una línea adicional a la partidaria: una entre fuerzas más alineadas con un pensamiento progresista y otro conservador”,
indicó.
Ese escenario, añadió, podría facilitar que Miguel Torres obtenga el voto adicional que necesita para imponerse. “Eso debería darle a la bancada oficialista de Fuerza Popular y Renovación Popular un punto de entrada para conseguir uno o dos votos adicionales para Miki Torres. Ese apoyo podría venir de Obras, por figuras que no son necesariamente afines al partido o a lo que pregona Ricardo Belmont. Creería que sí vamos a ver potencialmente a un fujimorismo presidir el Senado y no la Cámara de Diputados, sobre todo porque el voto es secreto”, concluyó.