Una vez más, Machu Picchu se encuentra en el centro de la controversia. Esta vez, no por su majestuosidad, sino por el caos en la venta de boletos que perjudica a miles de turistas y daña la imagen del Perú a nivel internacional.
Ante esta situación, el alcalde de Machu Picchu, Elvis La Torre, propuso una solución inmediata: duplicar la cantidad de ventanillas presenciales de 2 a 5 y establecer atención en doble turno, desde las 8:00 a. m. hasta las 7:00 p. m.
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“Se podrían atender turnos de 8 de la mañana a 1 de la tarde y luego de 2 a 7 de la noche. No se necesita presupuesto, sino voluntad”, enfatizó La Torre en entrevista con Canal N.
Actualmente, solo dos ventanillas están habilitadas para la venta de entradas en Aguas Calientes, lo que obliga a los turistas a formar colas desde la madrugada bajo lluvia, frío o sol, en busca de una entrada que muchas veces ya no existe. La crisis, visibilizada recientemente en un reportaje de Cuarto Poder, ha generado críticas en redes y medios internacionales.
“Lo peor es que hay límite. Si ya está copado hasta octubre, ¿qué les decimos a quienes vienen mañana?”, cuestionó el alcalde, añadiendo que muchos visitantes regresan sin conocer la ciudadela inca.
“El problema no es logístico, es político”
La Torre responsabilizó directamente al Ministerio de Cultura, señalando que desde hace meses se han enviado propuestas técnicas y logísticas para optimizar la atención, sin recibir respuesta. “Existe infraestructura y personal, pero falta decisión. Lo que no hay es voluntad política para actuar”, denunció.
Incluso acusó al ministerio de ignorar propuestas de modernización, como la implementación de pantallas interactivas para que los turistas puedan comprar entradas sin contacto con el personal. “Podemos financiarlo con los 200 millones de soles que genera Machu Picchu. No es un tema de dinero”, insistió.
Más allá del caos logístico, el alcalde advirtió que existen indicios de corrupción en la manipulación de fechas y control de aforo, presuntamente cometidos por funcionarios vinculados al Ministerio de Cultura. Algunos casos ya estarían en manos del Ministerio Público.
“Estos actos de corrupción ya han sido denunciados anteriormente. Hay una investigación en curso”, declaró, aunque evitó dar detalles por confidencialidad del proceso.
Protocolo incumplido y falta de reacción
En la última sesión de la Unidad de Gestión de Machu Picchu (UGM), el Ministerio de Cultura debía presentar el nuevo protocolo de venta presencial, pero no lo hizo. El ministro pidió una prórroga hasta el 10 de julio, lo cual fue calificado como una falta grave por el alcalde. “Eso debió hacerse antes de la temporada alta. Estamos dando la peor imagen de Machu Picchu al mundo”, criticó.
Pese a la presión de gremios turísticos, La Torre rechazó la idea de declarar estado de emergencia en Machu Picchu. Según él, la solución no pasa por medidas legales, sino administrativas.
“Respetamos la opinión de los gremios, pero declarar emergencia no es la solución. Esto se soluciona con gestión, no con parches”, concluyó.
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