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Mundo casino

“Algo que no es difícil de predecir, es que estas apuestas crearán incalculables oportunidades de corrupción y perversos incentivos”.

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Fecha actualización:
24/03/2026 - 07:00
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Desde hace años vengo escribiendo sobre el deporte y la increíble influencia de las apuestas en línea. Con tanto dinero en juego, es imposible que las ligas y deportistas que admiramos no sean manipulados y/o manchados. Pero, considerando lo que viene ocurriendo en el mundo, esa preocupación ahora me resulta adorable.

A través de plataformas como Kalshi o Polymarket, ahora es posible apostar – o “predecir” como les gusta decir a ellos – sobre virtualmente cualquier cosa: ¿Cuándo se casa Taylor Swift? ¿Cuánto durará el discurso de Bad Bunny en los Grammy? ¿Cuántos tuits lanzará Elon Musk en una semana? ¿Kylie Jenner anunciará su embarazo en 2026? ¿Regresará Jesucristo antes de 2027?

Estos ridículos ejemplos podrían dar la impresión de que estamos ante mercados inofensivos: una inusual distracción donde se puede jugar (y seguramente perder) unos cuantos dólares. Sin embargo, una rápida revisión también arroja espeluznantes escenarios: ¿Cuándo morirá el líder supremo de Irán? ¿Cuántos misiles impactarán Israel en un día? ¿Habrá hambruna en Gaza? ¿Invadirá Estados Unidos a Cuba?

Algo que no es difícil de predecir, es que estas apuestas crearán incalculables oportunidades de corrupción y perversos incentivos. Un misterioso usuario, Magamyman, se llevó la módica suma de $553,000 el día que el ayatolá Ali Jamenei falleció ante los ataques de Israel. Además, los periodistas ahora tienen una nueva razón para andar estresados. Emmanuel Fabian, quien reportó sobre el impacto de un misil en Jerusalén, empezó a recibir amenazas. Las fuentes no eran los sospechosos comunes (terroristas o dictadores), sino la comunidad de timberos que había apostado $900,000 en que eso no iba a pasar.

Por si no fuera poco, uno de los temas más activos en estas plataformas es la política, sembrando aún más dudas en presidentes, congresistas y sus círculos cercanos. Pues ahora es posible capitalizar, en cientos de miles o millones de dólares, el conocimiento anticipado de una acción militar, una nueva ley o un simple anuncio presidencial.

Podría parecer una nueva extravagancia gringa, pero no somos ajenos. Ignorando lo ridículamente impredecibles que somos, en Polymarket, ya se han apostado más de $3 millones adivinando quién será el próximo presidente del Perú. Ahora todo es un juego, pero lo más peligroso podría ser la profunda desconfianza generada. Porque si Estados Unidos respalda un candidato o toma partido en algún desenlace… ¿es producto de una sólida estrategia geopolítica, o porque algún asistente o familiar se está jugando unos buenos billetes?

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