El Proyecto Majes-Siguas II está camino del oprobio. Léase: la deshonra. Cientos de millones de dólares de estudios, gastos, inversiones y miles de miles de horas hombre que el gobierno nacional y los gobiernos regionales durante las últimas dos décadas han dedicado, están camino de un desastre mayor.
Ya hace varias semanas, la Contraloría General de la República alertó a las instancias superiores de la Autoridad Autónoma de Majes en Arequipa, que es la unidad ejecutora del GORE Arequipa; que la supervisión y guardianía de los terrenos del Estado que son parte del Proyecto Majes-Siguas I y II, e inclusive del recientemente anunciado Majes-Siguas III, no estaban siendo debidamente ejecutadas. Ello, al extremo que un estimado de 14,000 hectáreas que son casi el 20% de las pampas susceptibles de ser regadas estaban siendo gradualmente invadidas y/o reivindicadas por traficantes de terrenos o particulares que empezaban a establecerse.
Estas prácticas, que ya las vimos en otros proyectos como Chinecas o Concón-Topará empiezan a crecer en Arequipa. Los mencionados no se han materializado.
Es que no se puede estar dando miles de vueltas a proyectos de irrigación que no tienen fecha, o que no tienen presupuesto, o que no tienen contrato, o que no tienen corrupción. Así estamos. Por eso el Proyecto Olmos terminó llamándose el viejo anhelo lambayecano. Demoró casi un siglo entre su concepción y materialización. Para finalmente terminar en manos de Odebrecht. Cuyo contrato recientemente no fue renovado.
Arequipa y Majes-Siguas no son cualquier proyecto. Son un superproyecto. En la parte energética, que aprovecha el enorme desnivel entre la captación de aguas en la cordillera y la altitud de las pampas se va a generar energía limpia en importante magnitud y con una persistencia en el tiempo muy elevada. Van a ser centrales hidroeléctricas mayores y con un alto factor de planta.
En el componente agrícola, las pampas arequipeñas ofrecen dos condiciones que ningún otro megaproyecto de riego posee: amplitud de rango térmico; es decir la diferencia entre las temperaturas de la noche y las del día. Con el agregado de que las temperaturas mínimas nocturnas pueden adelantar en volúmenes mayores la ventana productiva de paltas en Perú y además incorporar nuevas variedades de berries que, como en el caso del arándano han tenido mucho éxito comercial. Perú es el mayor exportador del mundo en arándanos y el segundo en paltas.
Ojalá que las autoridades locales, regionales y nacionales se pongan de acuerdo y actúen con firmeza para desalojar a los tramposos. Los trabajadores y emprendedores peruanos que hemos pagado impuestos durante los últimos varios años, hemos financiado —con parte de ello— todo lo señalado al inicio de esta columna. Debemos defender el esfuerzo de nuestro trabajo pidiéndole firmeza a las autoridades.
Si el pasado ha sido oneroso, es para que el futuro sea provechoso y no un oprobio más como la estafa de Petroperú que nos han endilgado los estatistas dogmáticos.