Decidir la última semana, como ha sido tradición en Perú, ya no es una opción por lo complicada que es la cédula. Nos la han puesto dificilísima: cinco elecciones al mismo tiempo, y si se quiere usar el voto preferencial, 7 números por memorizar. La única forma de asegurarse de poder votar bien, es practicar de antemano, familiarizándose con la cédula King size y averiguando dónde aparece cada partido.
La primera elección que cualquiera debe hacer es si va a votar por la lista que más le atrae, independientemente de si tiene muchas o pocas chances de pasar a segunda vuelta, o si, como ya es costumbre, prefiere votar por el menos malo de los que sí tienen chance. Si uno acepta restringirse a los que tienen más opción, habrá que esperar a las últimas encuestas, en una elección todavía tan incierta. Las encuestas que aparecen solo en elecciones son de poco fiar, una encuestadora no es viable económicamente si solo aparece en periodos electorales. Si va a tomar las probabilidades de llegar a segunda vuelta en las elecciones presidenciales y de pasar la valla electoral en las votaciones para Senado nacional y regional, Cámara de Diputados y Parlamento Andino, es importante que saque sus conclusiones basándose en la data más confiable disponible.
Como hay tantas opciones de candidatos y las encuestas tienen siempre un margen de error, ni siquiera se puede hacer diferencias entre los hasta ahora punteros empatados, ni tampoco en el empate múltiple de segundones. Cada encuesta tiene que ser leída con +/- 2.5% de error, y las diferencias entre candidatos rara vez superan eso. Como la mayoría todavía está entre blancos, nulos y viciados o no sabe por quién votar, eso agrega incertidumbre sobre cómo terminará comportándose ese grupo.
Al momento de elegir una lista presidencial, hay que tomar en cuenta quiénes son los vicepresidentes. Es lo mínimo a aprender después de tener los fiascos de Vizcarra, Castillo y Boluarte. Una lista es aceptable si todos sus miembros son aceptables, hay que revisar los antecedentes de todos. Transparencia y otras instituciones han publicado la web revisatucandidato.pe que ayuda en la tarea de averiguar lo indispensable.
Una vez elegida la plancha, o reducida la lista a pocas opciones que serán evaluadas ya con las últimas encuestas, falta decidir si usaremos la opción de votar cruzado o no. El dilema no es menor, porque está más que claro que un presidente sin bancadas tiene muy limitadas opciones. Si se quiere que el gobierno funcione según lo que promete, necesita una bancada que lo apoye. Ahora, el problema es que los filtros al conformar las listas al Senado y Diputados han brillado por su ausencia, salvo honrosas excepciones. Antes de decidir si le da el voto en serie a una sola agrupación, fíjese qué tan cuidadosos han sido en escoger sus candidatos. Quejarse después de los ‘mochasueldos’ o similares sirve de poco. Si usted prefiere votar cruzado, lo puede hacer sin problema, porque cada columna es independiente, se puede votar por agrupaciones distintas para Senado nacional, Senado regional, Diputados y Parlamento Andino. No está de más llevar una regla o algún recorte de cartulina que tenga un borde recto lo suficientemente largo para estar seguro de no equivocarse.
Una complicación adicional es si va a usar el voto preferencial, y cuántas veces. Puede consignar dos números para el Senado nacional, uno para Senado regional, dos para Diputados y dos más para Parlamento Andino. En total, 7 números que recordar y escribir. No hay otra alternativa que llevarlos apuntados en papelito que tendrá que permitirse para hacer valer ese derecho. Antes de pensar en usar el voto preferencial, conviene preguntarse si estamos eligiendo a alguien que tiene poca probabilidad de salir entre los primeros o no. Si no está entre las personas con mayor presencia y probabilidad de acumular muchos votos preferenciales dentro de ese partido, es tal vez mejor pensar en apuntalar a quienes sí tienen esa mayor probabilidad.
Si tienen opción de imprimir la cédula electoral, llevarla a casa y hacer que todos en su familia entiendan el laberinto que enfrentarán el 12 de abril, por favor, háganlo.