El rey Carlos III se convirtió el jueves en el primer jefe de la Iglesia de Inglaterra en rezar públicamente con un papa desde el cisma con Roma hace 500 años, en una ceremonia dirigida por León XIV.
"Mejor que se cuide, porque tomaremos acciones muy serias contra él y su país", advirtió el mandatario de Estados Unidos.
El monarca de 76 años y su esposa, la reina Camila, se unieron al papa en la Capilla Sixtina para un servicio de 30 minutos que combinó tradiciones católicas y anglicanas.
La ceremonia bajo los espectaculares frescos del techo de Miguel Ángel marcó un importante acercamiento entre ambas iglesias.
Fue la primera vez que un monarca inglés o británico reinante rezó públicamente con un papa desde que el rey Enrique VIII rompió con la Iglesia Católica Romana en 1534.
El cisma fue provocado por la negativa del papa de entonces a anular el matrimonio de Enrique para que pudiera casarse con otra mujer, lo que llevó al monarca a convertirse en jefe de la Iglesia de Inglaterra, separada de Roma.
Carlos, quien es oficialmente gobernador supremo de la iglesia madre anglicana, tuvo antes su primera reunión con el papa León XIV, quien asumió como líder de los 1,400 millones de católicos del mundo en mayo, tras la muerte del papa Francisco. Él y Camila fueron recibidos en el Palacio Apostólico por una guardia de honor ceremonial de la Guardia Suiza, el colorido cuerpo de seguridad del papa, antes de una reunión privada con León en la biblioteca papal.
El papa dirigió el servicio en la Capilla Sixtina junto al arzobispo de York, Stephen Cottrell, actualmente el clérigo más alto de la Iglesia de Inglaterra, mientras Carlos y Camila se sentaban junto a ellos.
Asistieron clérigos católicos y anglicanos, políticos y diplomáticos. El servicio se centró en la conservación y la protección del medio ambiente, una causa que Carlos ha defendido durante mucho tiempo.
El coro de la Capilla Sixtina fue acompañado por el de la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, una de las residencias del rey.
La visita ocurre en un momento delicado para Carlos, tras nuevas revelaciones sobre su hermano el príncipe Andrés, quien está envuelto en un escándalo relacionado con el difunto delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein. Andrés anunció el viernes que renunciaría a su título de duque de York, supuestamente bajo presión de Carlos. Ya había dejado sus funciones reales en 2019.
Cisma
William Gibson, profesor de teología en la Universidad Oxford Brookes, dijo que el servicio en el Vaticano fue un “evento histórico” en una lenta reanudación de vínculos.
“Desde 1536 hasta 1914 no hubo relaciones diplomáticas formales entre el Reino Unido y la Santa Sede”, dijo a AFP, señalando que Londres recién abrió una embajada en el Vaticano en 1982.
En 1961, la reina Isabel II, madre de Carlos, se convirtió en la primera monarca británica en visitar la Santa Sede desde la ruptura.
La ley fue modificada en 2013 para que casarse con un católico ya no descalificara a alguien para convertirse en monarca —aunque aún deben ser protestantes.
El acercamiento es importante porque “el anglicanismo nació como reacción a la Iglesia Católica, y por lo tanto en oposición”, dijo Hyacinthe Destivelle, sacerdote francés y miembro del dicasterio vaticano para la promoción de la unidad cristiana.
Esto ya no es así, a pesar de “diferencias teológicas en las últimas décadas”, dijo a AFP.
A diferencia de la Iglesia Católica Romana, la Iglesia de Inglaterra —la iglesia madre de los 85 millones de anglicanos en el mundo— ordena mujeres y permite que los sacerdotes se casen.
Sarah Mullally fue recientemente nombrada como la primera mujer arzobispa de Canterbury, la máxima autoridad de la Iglesia, aunque aún no ha asumido oficialmente el cargo y por eso no estuvo presente el jueves. Su nominación ha sido fuertemente criticada por anglicanos conservadores.
Confraternidad Real
Carlos y Camila asistirán a un servicio en la Basílica de San Pablo Extramuros en Roma, una de las cuatro principales basílicas papales, que tiene vínculos históricos con la corona inglesa.
El rey será nombrado “Confrater Real” de la basílica y se le entregará un asiento especialmente diseñado para su uso y el de futuros monarcas británicos.
Carlos ha visitado el Vaticano en varias ocasiones y se reunió en privado con el papa Francisco el 9 de abril, pocos días antes de la muerte del pontífice.
La visita coincide con la celebración del Jubileo por parte de la Iglesia Católica, un evento de un año que se realiza cada 25 años y que ha atraído a millones de peregrinos al Vaticano.
(Con información de AFP)
Recibe tu Perú21 por correo electrónico o por Whatsapp. Suscríbete a nuestro periódico digital enriquecido. Aprovecha los descuentos.
Video recomendado: