El agro vuelve a estar en peligro. Cinco partidos de izquierda radical, uno populista y dos de centro-izquierda vienen impulsando, de forma persistente, planes de gobierno que apuntan a cambiar de raíz el modelo agrario vigente.
También plantean reestructurar el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), poniendo en riesgo un modelo que hoy sostiene al sector agroexportador, que este año podría cerrar con envíos entre 12 mil y 15 mil millones de dólares.
Para los expertos, ello supone el riesgo de un retorno al esquema de la dictadura de Juan Velasco Alvarado, con expropiación y reordenamiento de tierras bajo una nueva reforma agraria. La advertencia está hecha.
Juntos por el Perú: romper oligopolios
El plan de gobierno de Juntos por el Perú (JP), con Roberto Sánchez como candidato presidencial, parte de un presunto diagnóstico severo sobre la institucionalidad agraria. Propone un “nuevo modelo institucional del Midagri, adecuado a la implementación de la política pública propuesta”.
En la práctica, el partido de izquierda radical plantea una reestructuración desde un enfoque ideológico que podría implicar una refundación del ministerio, más aún si se considera que otra de sus propuestas centrales es una Nueva Constitución.
De la mano de esa medida, el partido busca romper el modelo actual de libre mercado bajo el pretexto de luchar contra los oligopolios en el sector. “Reequilibrar el poder de la cadena alimentaria, rompiendo el control de los oligopsonios (estructura de mercado donde pocos compradores dominan la demanda de un producto o servicio) mediante el impulso de modelos cooperativos de producción, comercialización e industrialización”, señala textualmente su plan.
Los planes de Ahora Nación y Juntos Por el Perú hablan por sí solos.
Ahora Nación: reestructurar el Midagri
Desde la trinchera del partido Ahora Nación, con Alfonso López-Chau como candidato al sillón de Pizarro, la agrupación —que se define como de centro-izquierda o progresista, pero plantea cambios radicales como una nueva Constitución— coincide con JP en el diagnóstico sobre la necesidad de modificar el modelo estructural de la cartera de Agricultura.
“El MIidagri no ejerce de manera efectiva su rol rector ni las Direcciones Generales sus competencias técnico-normativas, en especial respecto a los niveles subnacionales (gobierno regional y gobiernos locales). La ausencia de una estructura sectorial clara con funciones y roles bien definidos genera duplicidad de esfuerzos, vacíos de atención y pérdida de recursos. No existe una evaluación sobre proceso de implementación de las políticas y su impacto que ayuden a mejorar la intervención”, indica el balance de AN.
Debido a ello, propone: “Reformar la estructura del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego y sus entidades: definir con claridad los roles, funciones y responsabilidad por resultados de valor públicos para el sector público agrario”.
Podemos y Venceremos amenazan con volver al pasado.
Podemos Perú: 'revolución agraria'
El plan del populista Podemos Perú, que tiene a José Luna como candidato presidencial, coloca a la agricultura como eje del desarrollo rural y propone una “revolución agraria”, con un marcado tufillo a la dictadura del general Juan Velasco, al plantear el “acceso a la tierra”, sin precisar los mecanismos para ello.
“El Perú tiene tierras fértiles, agua y sabiduría ancestral, pero su pueblo sufre hambre. Impulsaremos una revolución agraria del siglo XXI: acceso a la tierra con productividad, protección del agua, cooperativismo, semillas nativas, tecnología agrícola y red nacional de abastecimiento alimentario orientado a una población con hambre cero. Se terminará la dependencia de monopolios y oligopolios que controlan la comida del pueblo”, plantea textualmente su descabellado plan de gobierno.
Perú Libre: priorizar mercado interno
El plan de gobierno de Perú Libre, cuya cabeza de plancha presidencial es el prófugo Vladimir Cerrón, plantea priorizar el mercado interno por encima de la exportación, lo que pone en riesgo este último sector.
Esto dice textualmente el programa del partido de izquierda socialista: “La infraestructura productiva y de comercialización agrícola es insuficiente. Frente a ello, se plantea garantizar la soberanía y seguridad alimentaria nacional, fortaleciendo los mercados internos y la infraestructura de acopio, comercialización y logística agrícola, priorizando el consumo interno sobre la exportación”.
¿Habrá restricciones a las exportaciones? Para cumplir este objetivo, el plan añade que “se consideran como indicadores el número de mercados mayoristas públicos implementados, el volumen de productos agrícolas comercializados en los mercados internos en toneladas métricas y la participación de los pequeños productores en dichos mercados”.
Venceremos: segunda reforma agraria
La alianza de izquierda radical Venceremos plantea, sin matices, una Segunda Reforma Agraria. Afirma que es necesaria para revertir una “profunda injusticia social y territorial” y cuestiona abiertamente el modelo agroexportador: “La única política sostenida… ha sido aquella en favor de la gran agroexportación”, beneficiada con privilegios en tierra, agua y regímenes especiales.
Para alcanzar ese objetivo, la coalición que lleva como cabeza de plancha presidencial a Ronald Atencio propone medidas como el límite a la propiedad de la tierra agrícola, la prohibición del latifundio y del acaparamiento de tierras, la eliminación de la concentración de los derechos de uso del agua mediante una “justa redistribución”, y el impulso del Nuevo Banco Agrario, reestructurando Agrobanco.
“A través de esta institución (Nuevo Banco Agrario), pondremos a disposición fondos masivos para emitir créditos a tasas de interés bajas y competitivas, con el objetivo de apoyar a los pequeños productores, asociaciones agrarias y demás actores del sector rural”, señala su peligroso plan.
Cooperación Popular: modelo mixto
Con Yonhy Lescano como candidato a la Casa de Pizarro, Cooperación Popular, de corte de centro-izquierda, propone en su programa industrializar el sector rural, a partir de marzo de 2027, con productos como cacao, café, quinua, frutas y papa, con apoyo y subsidio estatal para que los productores “obtengan mayor valor”.
Plantea un modelo mixto con participación estatal y privada, es decir, propone que el Estado ingrese como un jugador en el sector. “En marzo de 2027 se iniciará convocatoria a privados para que puedan participar en modelo mixto para la industrialización del área rural”, indica el plan.
Sin embargo, no precisa si respetará las tierras agrícolas ni si plantea una reestructuración del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), como lo proponen Ahora Nación y Juntos por el Perú.
PTE: Nueva reforma agraria
El Partido de los Trabajadores y Emprendedores (PTE), de izquierda radical, plantea una cosa en el papel, pero su candidato presidencial, Napoleón Becerra, expone otros alcances. En su plan de gobierno, reconoce una crisis agraria y propone impulsar la micro y pequeña agricultura con un crecimiento del 30 % en cinco años, sin detallar los mecanismos.
No obstante, en comunicación con este diario, Becerra señaló que su partido propone el reordenamiento de tierras mediante un proceso de fiscalización, a cargo de una entidad especializada —que aún no tiene nombre—, que evalúe si las tierras fueron vendidas al precio real del metro cuadrado o rematadas.
En caso no se haya respetado el costo, estas serían revertidas para la agricultura. Para Becerra, este proceso podría ser considerado como “una nueva reforma agraria”.
Partido Morado: reordenamiento territorial
En su plan de gobierno, el progresista Partido Morado plantea un “Ordenamiento Territorial con Enfoque de Soberanía Alimentaria Nutricional”, con zonificación para agricultura urbana y periurbana.
Consultado por Perú21, su candidato presidencial Mesías Guevara precisó que no se trata de un reordenamiento retroactivo. “No estamos proponiendo un reordenamiento territorial que afecte derechos existentes”, afirmó, y defendió la propuesta como una planificación urbana prospectiva.
“Cuando el 43.7% de nuestros niños sufre anemia y nuestras ciudades crecen caóticamente devorando tierras agrícolas, debemos preguntarnos qué tipo de país queremos”, sostuvo.
Mientras los partidos afinan sus planes, el agro mira con creciente preocupación. Las propuestas ya están sobre la mesa y la duda es clara: ¿debate técnico sobre desarrollo rural o el retorno a un modelo ideológico que ya llevó al fracaso la agricultura con la reforma agraria?
AGAP: Ocasionaría un “desastre”
El presidente de la Asociación de Gremios Agrarios del Perú, Gabriel Amaro, advirtió a Perú21 que los planes políticos que incluyen una nueva reforma agraria, el reordenamiento de tierras o una reforma ideológica del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) ocasionarían un desastre en el sector agrario, uno de los principales motores de la economía nacional.
Amaro recordó que el agro peruano atraviesa hoy un momento clave, pues las exportaciones agrarias cerrarán este año con envíos por un valor de entre 12 mil y 15 mil millones de dólares, cifra que podría verse seriamente afectada por decisiones políticas sin sustento técnico ni económico.
PELIGRO CON REFORMA AGRARIA
En ese contexto, cuestionó duramente las propuestas que plantean una segunda reforma agraria. “Para empezar, aquellos que proponen una segunda reforma agraria, lo único que van a conseguir es un peor desastre del que hizo la reforma agraria..., que fue finalmente una apropiación de la propiedad privada por parte del Estado, y que encima nunca la pagó. Y fue una medida totalmente política, populista e ideológica que no llevó a que el pequeño agricultor salga de la pobreza...”, explicó.
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